El Parque Natural de Redes es un auténtico paraíso. Es un claro ejemplo de la exuberante naturaleza asturiana. En este viaje senderista subimos a la Peña'l Vientu y al Cantu l'Osu, además hicimos rutas bellísimas. Este enclave fue declarado Parque Natural en 1996, y reconocido por la UNESCO como Reserva dela Biosfera.
La Ilha de Mozambique, conectada al continente por un puente de 3 km, fue la primera capital del país, al que le dio su nombre. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1991, por la UNESCO. Tiene un pasado colonial portugués (de 1507 a 1975) que se refleja en la arquitectura de una parte de la isla, mucha de ella, actualmente, en estado decadente. Esta parte de la isla se llama "Cidade de pedra e cal", y fue construida con material excavado de la otra parte. En esta última, llamada "Cidade de Macúti", vive casi toda la población, bajo el nivel del mar, debido a las excavaciones, en una situación de pobreza importante. La denominación de Macuti viene del material de los tejados de las casas, de palma. Es muy peculiar, con sus calles laberínticas y la gente caminando por ellas, sentada en las entradas de sus casas, jugando... en fin, mucha vida.
La capital del país, Maputo, contrasta muchísimo con el resto del territorio. Es una ciudad moderna y dinámica. Tanto Ilha de Mozambique, como Maputo, son dos lugares muy interesantes de visitar.
El lago Malawi ocupa una tercera parte del país. Es enorme, y tuvimos la oportunidad de atravesarlo, en parte, en un barco de pasaje local, durmiendo dos noches en la cubierta, y contactando don la población.
El Parque Nacional de Liwonde tiene una vegetación que le dota de una gran belleza. Se pueden hacer safaris respetando la fauna, debido al poco turismo que alberga (al menos de momento).
Este es el resumen del viaje por Zambia, realizando una expedición faunística mientras remamos por el río Zambezi en canoas, y acampando libremente por sus orillas. También hicimos safaris dentro del Parque Nacional South Luangwa y visitamos un poblado cercano. Este Parque es menos conocido que otros de África, por lo que casi estuvimos en solitario.
Así, pudimos ver hipopótamos, cocodrilos, elefantes, cebras (La cebra de Crawshay, con las franjas más estrechas que las que conocemos), jirafas (jirafa de Thornikroft, endémica allí), búfalos, antílopes de agua, impulsa, pukus, el deseado leopardo, que tan poco se deja ver, aves, y unas maravillosas puestas de sol.
Visitar Guadalajara es descubrir y descubrir. Esta provincia, que a veces parece que no existe, por su escasa repercusión mediática, tiene tesoros imperdibles. Fantástica naturaleza, historia, arte... y silencio, mucho silencio. Es una parte de la llamada "España despoblada", denominación que no le hace justicia, aunque es de reconocer que poco a poco, sus pueblos van perdiendo habitantes, lo cual es un reflejo del absurdo de hacia dónde nos dirigimos como especie humana.
Hay tanto para ver, conocer y recrearte, que se puede recorrer con diferentes temáticas. Así, hay varias rutas: la ruta de los pueblos negros, por sus construcciones con pizarra, los pueblos de la Alcarria, la ruta del Quijote, la ruta de las serranía, la ruta de la Campiña, la ruta de los castillos, del románico... y senderismos, como la ruta del Alto Tajo.
Guadalajara es conocida sobre todo por sus campos de lavanda, que tiñen el paisaje de morado. La mejor época para verlos con más intensidad de color es a mediados de julio, ya que cada año cambia (dependiendo del sol y de las lluvias), y no puedes tener la seguridad de verlo a principios o a finales. Eso sí, te puedes encontrar con multitud de gente.
Omán tiene una capital: Mascate (Muscat), con un antiguo puerto con mucha historia, que se remonta a la época del comercio por navegación con India y África. ¿Recordáis a Simbad el Marino?
Omán también posee wadis. Los wadis son cauces de ríos o cañones por donde pueden pasar ríos. En algunos se forman pozas en las que te puedes bañar. Algunos que visitamos fueron: Wadi Bani Awf y Wadi Bani Khaled.
Y unas ciudades antiguas, hechas de arcilla y bastante abandonadas, por las que es un placer callejear por su interior e ir descubriendo puertas, ventanas, callejones... Infinitas puertas que te transportan a otra época, a una época de esplendor omaní con riquezas provenientes de un floreciente pasado de comercio.
También un extenso desierto. Y la isla de Masirah, con grandes y solitaria playas.
Omán es el país árabe más moderno, las mujeres tienen más libertades, aunque la tradición tiene demasiado peso...